Existe
la creencia
popular que dice lo siguiente: la única manera de incorporar a nuestro organismo una sustancia es
ingiriéndola en
cantidad y calidad, considerando en todos los casos la presencia de dicha sustancia.
La vitamina
C por ejemplo, debe proporcionarse sintetizada en
laboratorio o bien a través de alimentos que la contengan, como por ejemplo las naranjas.
Pero qué es lo que incorpora el organismo? A continuación se explica la ingestión de alimentos a nivel celular (extraído de un libro de biología)
El alimento de las células puede ser sólido, líquido y gaseoso. Pero, no consintiendo la membrana plasmática más que el paso de líquidos al interior del protoplasma, el alimento gaseoso y el sólido necesitan las células tomarlo disuelto. Muchas células libres se nutren, sin embargo, de cuerpos sólidos insolubles, a veces incluso de otras células más diminutas. En estos casos es necesario que la célula capture su presa y que la digiera, es decir, que la transforme en cuerpos líquidos o solubles capaces de pasar a través de la membrana.
1. Captura y digestión del alimento sólido. - Las células dotadas de movimiento amiboide utilizan los pseudópodos para capturar sus presas. En las amebas es fácil observar este fenómeno (fig. 4). Cuando una partícula alimenticia se halla al alcance de una ameba, ésta emite un par de pseudópodos que la engloban junto con una gotita del agua ambiente en una vesícula. A esta vesícula - llamada por su misión vacuola digestiva - vierte el protoplasma ciertos líquidos digestivos que se encargan de digerir ese alimento. La vacuola digestiva es, pues, una especie de estómago accidental de la célula. Cuando la partícula alimenticia contiene partes indigestibles, éstas son expulsadas al exterior en un acto llamado defecación celular. Para ello, la vacuola digestiva - que ahora suele denominarse vacuola fecal - se aproxima a la membrana plasmática y hace explosión, desapareciendo totalmente.
Gran importancia tiene el hecho de que en los organismos pluricelulares existen siempre células emigrantes, parecidas a las amebas, que capturan con sus pseudópodos y digieren las partículas extrañas del cuerpo, singularmente los microbios y las células muertas. El biólogo ruso Metschnikoff ha designado a esas células de los organismos pluricelulares con el nombre de fagocitos, y con el de fagocitosis al fenómeno que realizan.
Las células provistas de cutícula o membrana de secreción no pueden capturar presas sólidas más que en el caso de que la membrana celular esté perforada en algún punto. Esto precisamente es lo que ocurre en los seres llamados infusorios (fig. 5). El agujero de entrada recibe el nombre de citostoma o boca y está rodeado de pestañas vibrátiles, cuyo movimiento determina la formación de un remolino de agua que introduce las partículas alimenticias en, su fondo. Allí se forma una vacuola digestiva que circula en seguida por el protoplasma. La expulsión de los productos indigestibles (materias fecales) tiene lugar en unos por el citostoma mismo, pero en otros se realiza por un orificio especial que se denomina citoprocto o ano de la célula.
2. Absorción del agua. - Desde hace mucho tiempo reconocieron los fisiólogos que la absorción del agua por las células tiene lugar mediante el fenómeno físico de la osmosis. Como se sabe, la osmosis es la difusión - generalmente de líquidos y substancias disueltas - a través de membranas porosas.
Las llamadas membranas permeables, como las de pergamino, las vejigas y la membrana celulósica de las células vegetales, dejan pasar a su través al agua y a los cuerpos cristaloides en ella disueltos, por ejemplo, las sales minerales, el azúcar, la glicerina, etc. Las substancias coloides (albuminoides, cola, etc.), son incapaces de atravesarlas. Las denominadas membranas semipermeables, de naturaleza coloide, como las de precipitación, y la membrana plasmática, sólo se dejan atravesar por el disolvente; los cuerpos disueltos, no pasan a su través.
Cuando los líquidos separados por una membrana porosa, sea ésta permeable o semipermeable, tienen diferente concentración, la osmosis se verifica predominante o exclusivamente del líquido menos concentrado al de mayor concentración, con lo cual éste se va diluyendo mientras el otro se va concen-trando hasta que ambos adquieren la misma concentración.
De aquí resulta que cuando las células se ponen en un líquido muy concentrado pierden agua y se tornan fláccidas, es decir, se plasmolizan (fig. 6), mientras que puestas en agua pura la absorben con avidez y se dilatan haciéndose turgescentes.
El paso osmótico de un líquido al interior de una célula o de un aparato (osmómetro) se llama endósmosis, y su salida exósmosis.
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Las soluciones que tienen la misma concentración, es decir, la misma tensión osmótica, se denominan isotónicas; en caso contrario se dice que es hipertónica la de mayor tensión o más concentrada, e hipotónica la de tensión y concentración menor. Toda célula viva con su membrana plasmática de naturaleza coloidal - semipermeable - absorbe o pierde agua sin ceder substancias disueltas, según que el líquido en que se halle sea hipertónico o hipotónico respecto al jugo celular. |
3. Absorción de substancias disueltas. - Acabamos de calificar de semipermeable a la membrana plasmática de la célula. Las células, sin embargo, necesitan tomar del exterior no solamente agua, sino también sales minerales y los productos resultantes de la digestión. ¿Cómo estas substancias pueden atravesar esa presunta membrana semipermeable mientras otros cuerpos son incapaces de ello? Evidentemente que tales hechos tienen que depender de la naturaleza y estructura de la membrana plasmática. Sobre este punto se han emitido unas cuantas hipótesis, entre las cuales la más plausible es la de Ruhland, que considera la membrana plasmática como un ultrafutro o criba de finísimos poros. Únicamente podrían atravesar estos poros las moléculas de pequeño tamaño.
Otro punto importante a tener en cuenta es:
La irritabilidad o sensibilidad celular. — La propiedad tal vez más maravillosa del protoplasma es su excitabilidad o irritabilidad, esto es, la facultad de percibir las excitaciones del medio ambiente y reaccionar a ellas en una u otra forma. Podríamos definir la irritabilidad como «la sensibilidad de la masa protoplásmica».
Las células son sensibles — irritables — a los contactos, a la gravedad, al calor, a la luz, a la electricidad y a las substancias químicas, podríamos decir, abusivamente, a los sabores.
La manera más general que tienen las células de reaccionar a las excitaciones del medio es el movimiento. Particularmente notables son los movimientos de respuesta que realizan las células provistas de cirros vibrátiles o de flagelos. Gracias a la relación existente entre la excitación y la respuesta se ha podido estudiar de una manera muy perfecta este interesante problema de la fisiología celular. En efecto, las células libres impresionadas unilateralmente por un excitante tienen la propiedad de orientarse con relación a él y de desplazarse en seguida hacia el excitante o en contra suya.
Estos movimientos celulares dirigidos por los excitantes, reciben el nombre de taxias o tactismos, creado por Pfeffer.
Desde el punto de vista de esta teoría, bastaría beber agua de alta calidad y que contenga las frecuencias vibratorias adecuadas para estimular debidamente a nuestro organismo para que funcione de manera adecuada.
Pero cuánta agua necesitamos?
desde este punto de vista...poca muy poca, siempre y cuando la misma contenga las frecuencias vibratorias necesarias.
La homeopatía en altas
diluciones +CH6 se basa en este principio, lo mismo que las famosas flores de
Bach.
Siempre existirán
los que duden de
lo dicho, y está bien que así sea, pues no hay que incorporar como verdad nada
hasta no realizar la propia experiencia al respecto.
Personalmente experimento con
esencias de diferentes orígenes (minerales, herbales, etc.) y he verificado que
no solo son preventivas, sino que resuelven dolencias desde la raíz, ya que
estimulan el buen funcionamiento orgánico pues no reemplazan sus funciones, como
lo hacen los productos alopáticos o los homeopáticos de bajas diluciones, pues estos incorporan sustancias,
reemplazando lo que nuestro organismo debe producir, generando en algunos casos
desequilibrios..
Recordemos: todo en su origen es
vibratorio, por tanto cualquier enfermedad significa una falta de melodía adecuada,
entonces para recuperar la salud se deberá volver al ritmo natural para el correcto funcionamiento orgánico.

Constantemente estamos expuestos a vibraciones sutiles que afectan el buen vibrar de nuestro organismo, sin olvidar que no ayudamos mucho con los alimentos que ingerimos, la
mayoría de ellos son híbridos que tienen forma color y olor similar al original pero
han sido alterados genéticamente para evitar plagas, no contener semillas,
tener un tamaño específico, y esto afecta a nuestro propio sistema inmune
incorporando frecuencias no naturales, que mas tarde o mas temprano harán vibrar nuestras células de manera inadecuada.
Microondas, celulares, productos
contaminantes, música discordante, polución ambiental, bullicio, encierro, no
contacto con la naturaleza. Y todavía se preguntan el porqué del cansancio o
de la depresión o las enfermedades recurrentes o, o, o, o?.
Las esencias son un medio externo de apoyo logístico, ayudan pero también nosotros debemos ayudar, desde nuestras actitudes y pensamientos.
Dones Solares
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